Ciudad de Mexico, 27 de marzo de 2026.- Noelia Castillo, una joven española de 25 años, falleció este jueves 26 de marzo tras recibir la eutanasia en una residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, en Cataluña, luego de un proceso judicial de dos años que incluyó múltiples instancias legales.
El caso comenzó a ser conocido públicamente el 2 de agosto de 2024, cuando la eutanasia fue inicialmente programada pero posteriormente paralizada por orden judicial. La joven, quien era parapléjica desde 2022, solicitó el procedimiento amparándose en la legislación española que contempla el derecho a la muerte digna.
Para que la voluntad de Castillo fuera cumplida, el caso pasó por múltiples instancias judiciales en España, incluyendo el juzgado correspondiente, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Todas las instancias nacionales se pronunciaron a favor de aplicar la eutanasia solicitada.
La oposición al procedimiento provino del padre de la joven, quien fue asesorado por Abogados Cristianos, un colectivo legal de orientación ultracatólica que trató de frenar el proceso hasta el último momento. Esta organización confirmó el fallecimiento a través de sus redes sociales después de que fuentes sanitarias informaran a periodistas sobre el procedimiento realizado.
El caso de Noelia Castillo se convirtió en paradigmático en España, siendo el primero en llegar a los tribunales desde que entrara en vigor la ley de eutanasia en 2021. El litigio prolongado puso a prueba las vulnerabilidades de la legislación y planteó cuestionamientos sobre quién está legitimado para impedir que una persona adulta decida acabar con su propia vida.
La residencia donde se llevó a cabo el procedimiento está ubicada a aproximadamente 40 kilómetros de Barcelona. Con la conclusión de este caso, se cierra una batalla legal que mantuvo en debate público los alcances y límites del derecho a la muerte digna en el país ibérico.
