Morelia, 28 de mayo de 2026.- El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, y el fiscal general del Estado, Carlos Torres Piña, denunciaron el asedio del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la Meseta Purépecha, señalando que la organización criminal está empleando la fuerza de mercenarios colombianos. Desde el 6 de mayo de 2026, las comunidades de la región han padecido agresiones armadas a manos de estas células.
El Ministerio Público michoacano informó que dicha operación cuenta con más de 60 hombres armados al servicio del CJNG. Según el fiscal Carlos Torres Piña, los mercenarios se movilizan a bordo de entre ocho y 10 camionetas para sus operativos en al menos 10 municipios: Zamora, Jacona, Tangamandapio, Tangancícuaro, Chilchota, Charapan, Paracho, Cherán, Nahuatzen y Los Reyes. La Fiscalía indicó que estos sicarios mantienen una fuerte lucha contra el Cartel de Los Reyes y el Cartel de Los Caballeros Templarios por el control de la producción y tráfico de droga, así como la tala de bosques.
Entre los incidentes reportados destaca la emboscada ocurrida el 22 de mayo de 2026, donde un grupo de mercenarios atacó a un convoy de patrullas de la Guardia Civil en el poblado de La Estancia de Amezcua, en Zamora, dejando seis elementos heridos de gravedad. Un mes antes, aproximadamente en abril de 2026, el mismo grupo utilizó drones con explosivos contra la policía de Nahuatzen. Asimismo, el 17 de mayo de 2026 fueron asesinados dos ‘kuarichas’, elementos de seguridad de ronda comunitaria de la comunidad Sevina, hecho que derivó en protestas este martes en Morelia por parte de cientos de personas reclamando seguridad y justicia.
Fuentes de seguridad mencionaron que la situación obedece a un reacomodo de fuerzas dentro del CJNG tras las detenciones ocurridas en abril de 2026 de Audias Flores Silva (alias El Jardinero) y su operador financiero, César Alejandro N (alias El Güero Contra). Antecedentes de esta presencia extranjera se remontan al 10 de junio de 2025, cuando se anunció la aprehensión en Los Reyes de 17 personas, incluidas 12 ciudadanas colombianas, nueve de ellas exmilitares, vinculadas al asesinato de ocho soldados con una mina antipersona en mayo de 2025.
Por otro lado, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) rechazó la inseguridad que se vive en el país y señaló los acontecimientos del pasado mes de febrero de 2026 como un síntoma de un problema que termina por ‘normalizar la muerte’. En un comunicado emitido el jueves 16 de abril de 2026, en el marco de su CXX Asamblea Plenaria, la institución católica manifestó que callar ante la inseguridad es ‘traicionar el evangelio’.
La CEM subrayó que México registra, en promedio, 50.8 homicidios al día según cifras oficiales y afirmó: ‘Un país que normaliza la muerte pierde vida; la violencia no solo destruye vidas, corrompe la esperanza’. Cabe recordar que el 1 de octubre de 2025, la Conferencia ya había ofrecido su apoyo en la búsqueda de la paz, reconociendo la falta de seguridad y Estado de derecho como problemas sin resolver.
