Mogadiscio, 10 de junio de 2026.- El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan fue recibido como un héroe a su regreso a Somalia, donde miles de personas abarrotaron el estadio de Mogadiscio y el Aeropuerto Internacional Aden Adde para darle la bienvenida. Decenas de aficionados, periodistas y autoridades aguardaban su llegada tras ser impedido de entrar a Estados Unidos el 6 de junio, cuando aterrizó en Miami procedente de Estambul.
Las autoridades estadounidenses impidieron la entrada de Artan, quien debía convertirse en el primer somalí en arbitrar un partido en la historia de la Copa del Mundo. Un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. aseguró que el árbitro “es sospechoso de tener vínculos con presuntos miembros de organizaciones terroristas”, lo que “inhabilita al viajero para ser admitido en Estados Unidos”. Por su parte, un portavoz del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza indicó que fue considerado “inadmisible” por problemas detectados durante la verificación de antecedentes.
La FIFA confirmó que Artan no formaría parte del Mundial, torneo que comienza este jueves y se disputará hasta el 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá. Pese al veto, el presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, recibió en su oficina a Artan y le reafirmó el “apoyo absoluto” del Gobierno y el pueblo somalí, recordando que en abril lo declaró “un símbolo de inspiración para una nueva generación de somalíes”. La Agencia Nacional de Noticias Somalí (SONNA) transmitió el mensaje presidencial destacando su “distinguida carrera deportiva global”.
El ministro somalí de Defensa, Ahmed Moallim Fiqi, afirmó que Artan “ha elevado el nombre del pueblo somalí”, mientras que el ministro de Juventud y Deportes, Mohamed Abdulkadir Ali, lo calificó como “el mejor árbitro del mundo”. El Gobierno somalí calificó el incidente de “lamentable” y anunció gestiones diplomáticas para solicitar explicaciones a Washington y a la FIFA. Un funcionario del gobierno, Mohamed Said, declaró: “Lo trataron injustamente de tal manera que le duele a cualquier persona preocupada por la humanidad”.
Omar Artan, quien fue elegido árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), prometió estar en la próxima edición del Mundial en 2030. “No estoy molesto porque me enviaron de vuelta desde Estados Unidos. Continuaré trabajando duro y no me desanimaré”, dijo el colegiado. “Les prometo que en el próximo Mundial llegaré mucho más lejos y haré historia. Estaré en el próximo Mundial y seguiré haciendo que Somalia esté orgullosa… Pese a lo que me ha ocurrido, no estoy desmotivado”, añadió.
Ante el incidente, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, instó a EE.UU. a replantearse “cómo la aplicación” de su política migratoria afecta a “la dignidad humana”. Türk mencionó situaciones que afectaron la participación del equipo iraní y de un árbitro a los que se impidió la entrada a EE.UU., y dijo que espera una “reconsideración profunda de cómo la aplicación de las leyes migratorias (estadounidenses) respeta los derechos humanos y la dignidad humana”.
