Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la imagen de Sor Juana Inés de la Cruz generada con inteligencia artificial por la Coordinación Nacional de Literatura, tras las críticas surgidas en redes sociales que cuestionaron la representación por mostrar rasgos masculinos. Durante una conferencia de prensa, la mandataria señaló que no existen retratos auténticos contemporáneos de la poetisa novohispana.
Sheinbaum explicó que la imagen icónica de Sor Juana que circula actualmente no corresponde a una pintura realizada durante su vida. “¿Ustedes saben que en realidad no hay una imagen real de Sor Juana? La imagen que conocemos se hizo en el siglo… No sé si en el XVIII o XIX, la imagen que conocemos, pero en realidad no existe una imagen de Sor Juana”, declaró la presidenta.
La mandataria enfatizó que las representaciones visuales de Juana de Asbaje que han perdurado en el imaginario colectivo son interpretaciones posteriores. “No hay ninguna pintura que se haya hecho mientras Sor Juana estaba viva. Entonces la imagen que conocemos es una interpretación de como era Sor Juana Inés de la Cruz, Juana de Asbaje”, añadió durante su intervención pública.
La polémica se desató en plataformas digitales después de que la Coordinación Nacional de Literatura difundiera la imagen creada mediante herramientas de inteligencia artificial. Usuarios en redes sociales cuestionaron la representación, argumentando que presentaba características físicas que no correspondían con las descripciones históricas de la religiosa y escritora del siglo XVII.
Sor Juana Inés de la Cruz, nacada en 1648 y fallecida en 1695, es considerada una de las figuras más importantes de la literatura hispanoamericana. Su obra abarca poesía, teatro y prosa, destacando por su defensa del derecho de las mujeres al conocimiento y la educación en la Nueva España.
La discusión sobre la representación visual de personajes históricos mediante inteligencia artificial se ha intensificado en los últimos meses, conforme instituciones culturales y gubernamentales exploran estas tecnologías para difundir contenido patrimonial. La postura de la presidenta busca contextualizar el debate sobre la autenticidad de las imágenes que circulan de figuras históricas sin registros visuales contemporáneos.
