Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reactivó el subsidio fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para las gasolinas Magna, Premium y el diésel, medida anunciada tras la publicación del acuerdo correspondiente en el Diario Oficial de la Federación (DOF) este viernes. La decisión busca amortiguar el impacto en los precios de los combustibles derivado del encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales, situación agravada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
De acuerdo con las cifras oficiales, el subsidio aplicado para la gasolina Magna será de 24.08 por ciento, lo que equivale a una reducción aproximada de 1.61 pesos por litro. Para la gasolina Premium, el apoyo fiscal se establece en 7.47 por ciento, representando cerca de 0.42 pesos por litro. En el caso del diésel, combustible esencial para el transporte de carga y maquinaria, el subsidio alcanza el 61.8 por ciento, lo que se traduce en una disminución de aproximadamente 4.5 pesos por litro.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su administración cuenta con estos mecanismos fiscales para proteger a la economía familiar y empresarial ante la volatilidad de los precios del crudo. La mandataria señaló que la reactivación del incentivo es una respuesta directa a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, las cuales han generado presiones al alza en el costo de la energía a nivel global.
Esta medida marca el retorno del subsidio a los combustibles tras varios meses sin aplicarse, interrumpiendo un periodo de casi un año en el que el precio de los carburantes se mantuvo sin este tipo de apoyos federales. La publicación en el DOF formaliza la operación del esquema de estabilización que permite al gobierno absorber parte del costo para evitar transferencias inmediatas al consumidor final.
La implementación del subsidio se lleva a cabo en la Ciudad de México y tiene vigencia nacional, abarcando las estaciones de servicio en todo el territorio mexicano. Con esta acción, el Ejecutivo federal busca mantener la estabilidad en los costos de operación del transporte y los hogares, mitigando los efectos inflacionarios que podrían surgir de un aumento descontrolado en los precios de la energía.
