Ciudad De México, 03 de abril de 2026.- El presidente Gustavo Petro ha lanzado ataques personales y políticos contra su exministro José Antonio Ocampo durante varios días de esta Semana Santa, tras la decisión de la junta directiva del Banco de la República de aumentar las tasas de interés este martes.
La junta votó elevar la tasa en 100 puntos básicos, llevándola al 11,25%, pese a la insistencia de Petro en bajarlas. Esta decisión desató la furia del mandatario, quien responsabiliza a Ocampo de haberle sugerido designar en la junta a Olga Lucía Acosta, una economista que, según Petro, ha mantenido su independencia y le ha impedido tener una mayoría obediente en la banca central. El presidente ha calificado a Acosta como su ‘peor nombramiento’.
En sus declaraciones, Petro se dirigió directamente a Ocampo: ‘Creí en usted y me arrepiento. Le pido perdón al pueblo por cometer una ingenuidad tan estúpida como creer que en el centro había gente de verdad del centro y me encontré con personas a la derecha de Uribe’. El mandatario aprovechó la publicación de una carta en las redes sociales de Ocampo para arremeter contra él.
La decisión del banco llevó al ministro de Hacienda, Germán Ávila, a retirarse de la junta y anunciar que el Gobierno rompía relaciones con el Banco de la República, un hecho inédito que generó cuestionamientos de cientos de economistas de distintas ideologías. Estos publicaron una carta en respaldo a la institución, la cual fue firmada por el propio exministro Ocampo.
En el documento, los firmantes manifestaron: ‘Manifestamos nuestra profunda preocupación por los recientes acontecimientos relacionados con la Junta Directiva del Banco de la República y reiteramos nuestro firme respaldo a la institucionalidad que esta representa. El respeto por las instituciones independientes del Gobierno y por sus decisiones constituye un pilar esencial para el adecuado funcionamiento del Estado, la estabilidad macroeconómica y el bienestar de los ciudadanos’.
Medios internacionales como Bloomberg han señalado que este conflicto, catalogado por Petro como su ‘peor error’, podría estar salvando a Colombia de repetir escenarios económicos adversos similares a los de Turquía.
