Por Redacción
Ciudad de Mexico, 28 de agosto de 2026.- El Sistema Nacional de Coordinación Fiscal tuvo su origen en un conjunto de experiencias exitosas, destacando la creación de la Ley de Coordinación Fiscal en 1980, cuando era Secretario de Hacienda el Mtro. David Ibarra.
En ese contexto se introdujo el Impuesto al Valor Agregado, así como el Fondo de Fomento Municipal y el Fondo Financiero Complementario. Asimismo, se delegaron mayores facultades a las entidades federativas en la Coordinación Administrativa en Materia Fiscal Federal y se introdujeron mecanismos de anticipos en el pago de participaciones para agilizar la liquidez de las finanzas de los estados.
A fines de los años 80 se diseñó y aprobó la Fórmula para la Distribución de Participaciones, resultado de un intenso trabajo de los funcionarios fiscales de la época y de una coordinación con la Secretaría de Hacienda, particularmente con el entonces Subsecretario Francisco Gil Díaz. Sobre este proceso, el autor del análisis señaló: “Por supuesto que hubo análisis y debates profundos entre las propias entidades. Por ejemplo, los estados del sur empezamos con una visión y los del norte con otra; sin embargo, nos pusimos de acuerdo en una fórmula equitativa para todos”.
Posteriormente, se presentó una propuesta para crear una tercera parte del Fondo General a fin de evitar distorsiones del Sistema, específicamente a partir de 1991. En la XXII Reunión Nacional de Funcionarios Fiscales y durante muchas jornadas de trabajo de los Estados y la SHCP, se concluyó con un proceso de Transición del Fondo General, iniciativa aprobada por el Congreso de la Unión en diciembre de 1990.
El sistema se fortaleció bajo el Principio de Equidad que le dio origen y se promovió el esfuerzo recaudatorio local, al tomar en cuenta para distribuir el Fondo de Fomento Municipal la dinámica recaudatoria del Predial y Agua, y agregar al Fondo General lo recaudado de los Impuestos Especiales, esto es, la Tenencia y el Impuesto Sobre Automóviles Nuevos. También se perfeccionó el Convenio de Colaboración Administrativa en Materia Fiscal Federal; los anexos se modernizaron e incluyeron la administración de los pequeños contribuyentes, facultades para las entidades federativas en materia de comercio exterior, la pesca deportiva y un concepto más amplio de la recuperación de la Zona Federal Marítimo Terrestre.
Respecto al resultado de estos esfuerzos, el texto indica: “No encontramos en esa época la fórmula perfecta, pero sí la fórmula aprobada por las entidades federativas, que ha sido utilizada incluso en algunos países que no son federales”.
Actualmente, hay algunos años sin revisión de los procesos; los municipios ya juegan un papel más importante y cuentan con mayor experiencia, contemplando que existen aproximadamente 2,500 municipios, incluidos los más de 400 de usos y costumbres que duran menos tiempo en el cargo, del Estado de Oaxaca.
