Nogales, 28 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que un grupo de militares de Estados Unidos cruzó aproximadamente dos metros hacia territorio mexicano en la zona fronteriza de Nogales, Sonora, un incidente que fue resuelto de inmediato sin consecuencias diplomáticas. La mandataria detalló que los elementos estadounidenses avanzaron esa distancia mientras realizaban un operativo en su lado de la frontera y se retiraron tras ser notificados por autoridades mexicanas.
El hecho ocurrió el 27 de marzo de 2026 en la zona ferroviaria de Nogales, donde personal militar estadounidense colocaba alambre de púas y barreras en el cruce del tren como parte de las operaciones de contención migratoria e infraestructura desplegadas por el gobierno de Estados Unidos. Durante estos trabajos de reforzamiento, algunos elementos cruzaron involuntariamente la línea divisoria hacia el lado mexicano.
Ante la situación, elementos de la Guardia Nacional acudieron al lugar y solicitaron a los militares extranjeros que regresaran a su territorio, petición que fue acatada en cuestión de minutos. Sheinbaum Pardo minimizó el alcance del suceso y descartó que constituyera una violación a la soberanía nacional, calificándolo como un “error de maniobra” derivado de la dinámica operativa en una zona limítrofe altamente activa.
“Se pasaron como dos metros en la frontera y de inmediato se les pidió que se regresaran y se regresaron. No, no era alguna cuestión de intervención, nada, sino sencillamente estaban en operativo y se pasaron unos metros y de inmediato se les pidió que se retiraran y se retiraron”, explicó la presidenta durante su conferencia matutina. Sobre una posible afectación a la integridad del país, respondió: “No hay nada porque no fue intencional”.
El incidente se resolvió mediante los mecanismos de coordinación bilateral existentes para la vigilancia fronteriza. Aunque existen versiones que describen la actividad como un operativo genérico y otras que especifican trabajos de infraestructura, ambas coinciden en que el cruce fue accidental y la respuesta de las autoridades mexicanas logró el repliegue inmediato de los efectivos estadounidenses.
