Roma, 02 de abril de 2026.- El papa León XIV celebró la misa de la Cena del Señor en la Basílica de San Juan de Letrán, retomando la tradición de realizar este rito in Coena Domini en dicho recinto, a diferencia de su antecesor Francisco. Durante la ceremonia, el Pontífice lavó los pies a doce sacerdotes romanos, once de los cuales fueron ordenados por él el año pasado.
En su homilía, León XIV lamentó la existencia de “una humanidad de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad” y pidió imitar el gesto de Jesús de arrodillarse y servir con amor. “Entonces, ante una humanidad abatida por tantos ejemplos de brutalidad, postrémonos también nosotros como hermanos y hermanas de los oprimidos”, expresó el papa. Asimismo, señaló que “Jesús no sólo purifica de las idolatrías y blasfemias que han mancillado la imagen que nos hemos hecho de Dios, sino que purifica también nuestra imagen del hombre”.
El Obispo de Roma hizo un llamado específico para rezar durante la Semana Santa “por los enfermos, los pobres y las víctimas inocentes de la guerra”. Respecto al conflicto en Medio Oriente, León XIV manifestó su deseo de que la guerra termine incluso antes de Pascua y comentó sobre las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump: “Espero que esté buscando una forma de reducir la cantidad de violencia, lo que sería una contribución significativa para frenar el odio que se está creando y aumentando constantemente en Medio Oriente y en otros lugares”.
El Papa instó a todos los líderes mundiales a regresar a la mesa de negociaciones. “Seguiré haciendo este llamado a todos los líderes del mundo: vuelvan a la mesa para hablar, busquemos soluciones a los problemas, busquemos formas de reducir la cantidad de violencia que estamos promoviendo”, dijo. Además, enfatizó que “el mundo necesita imbuirse del espíritu de Cristo y alcanzar con mayor eficacia su propósito de justicia, caridad y paz”, destacando que esto solo es posible con la contribución de los laicos.
Previamente, al presidir por primera vez la Misa Crismal ante una Basílica de San Pedro repleta de fieles, León XIV llamó a reflexionar sobre una evangelización basada en la humildad y el respeto, alejada de la imposición. Recordó a obispos y presbíteros que están llamados al servicio de un pueblo misionero y afirmó que la misión no debe basarse en “convencer” o “conquistar”. “Incluso los lugares donde la secularización parece más avanzada no son tierra de conquista, ni de reconquista”, sostuvo, definiendo a los evangelizadores como huéspedes que deben honrar la sacralidad de cada comunidad.
De cara a los próximos días, se informó que el Viernes Santo, León XIV presidirá la conmemoración de la Pasión en la basílica vaticana. Por la noche, encabezará su primer vía crucis en el Coliseo de Roma, evento en el que será la primera vez que un papa lleve la cruz durante todo el recorrido.
