Ciudad Del Vaticano, 05 de abril de 2026.- El papa León XIV presidió este domingo su primer Domingo de Pascua ante una abarrotada plaza de San Pedro, donde impartió la bendición ‘Urbi et Orbi’ seguida por más de 50 mil personas. En su mensaje, el pontífice pidió paz y urged a “dejar a un lado toda voluntad de disputa, de dominio y de poder”, reclamando que “quienes tienen armas en sus manos las abandonen” y que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz.
Durante su alocución, León XIV denunció que el mundo se está “acostumbrando a la violencia” y advirtió sobre una “globalización de la indiferencia”, expresión que retomó del papa Francisco. “¡No podemos seguir siendo indiferentes! ¡No podemos resignarnos al mal!”, exclamó el pontífice, quien aclaró que busca “no una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo”. A diferencia de tradiciones recientes, en este mensaje no mencionó ningún país específico ni conflicto concreto.
Al término de los ritos, el papa recorrió la plaza de San Pedro y parte de la vía de la Conciliación en el papamóvil para saludar a los fieles, deteniendo el vehículo en varias ocasiones para bendecir personalmente a numerosos niños. Con estos actos, León XIV, elegido en mayo de 2025, completa así su primera Semana Santa como pontífice.
Previamente, durante la Vigilia Pascual de Sábado Santo celebrada en la basílica de San Pedro, el papa exhortó a no dejar que paralicen “las losas de la guerra, la injusticia y el aislamiento entre pueblos y naciones”. La ceremonia inició con la basílica a oscuras y en silencio, hasta que tras pronunciar tres veces “Lumen Christi”, se encendieron todas las luces. En su homilía, el pontífice estadounidense-peruano marcó el cirio pascual con las letras griegas alfa y omega y proclamó: “¡Cristo ha resucitado de entre los muertos y, con Él, también nosotros resucitamos a una vida nueva!”.
En el marco de la Semana Santa, el papa León XIV también encabezó la ceremonia de Viernes Santo en el Coliseo de Roma, donde realizó el tradicional Viacrucis portando una cruz de madera. Las meditaciones de este acto, cuyas reflexiones fueron encargadas a un fraile de Tierra Santa según una fuente y elaboradas por un sacerdote italiano designado por el Vaticano según otra, advirtieron sobre la guerra, los abusos de poder y la tiranía. Durante el evento, se recordó que las decisiones de los líderes mundiales serán juzgadas por Dios y se incluyeron oraciones por refugiados, víctimas de trata, presos políticos y personas fallecidas en conflictos.
Asimismo, se informó que el papa León XIV sostuvo una conversación con Isaac Herzog para pedir la reapertura del diálogo y buscar una salida pacífica al conflicto con Irán, instando a proteger a la población civil y respetar el derecho internacional humanitario. Mirando hacia adelante, el pontífice convocó para el sábado 11 de abril una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro.
Por otro lado, en asuntos de administración vaticana, el Papa León XIV nombró al arzobispo Paolo Rudelli como nuevo encargado de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. Rudelli, de 55 años y anteriormente nuncio en Colombia, sustituye al arzobispo Edgar Peña Parra, quien fue nombrado nuncio apostólico en Italia y en la República de San Marino. Al asumir el cargo, Rudelli declaró: “La llamada del Santo Padre León para colaborar estrechamente en el ejercicio de su misión suprema es un gesto de confianza inmerecida, que me honra profundamente”.
