Los Ángeles, 22 de junio de 2026.- Las selecciones de Irán y Bélgica empataron 0-0 en un partido válido por el Grupo G del Mundial 2026, celebrado en el SoFi Stadium de esta ciudad. El árbitro del encuentro fue Dario Herrera, de Argentina.
Durante los primeros 45 minutos, Bélgica registró el monopolio de la pelota, completando más de 300 pases frente a unos 50 de Irán. El combinado asiático salió con una sólida defensa de cinco jugadores y dejó la responsabilidad ofensiva en Medhi Taremi. Irán casi logra adelantarse con un disparo de Taremi en el minuto 25 que fue anulado por fuera de juego. Posteriormente, la expulsión de Nathan Ngoy hizo tambalear las filas belgas.
Paralelamente al resultado deportivo, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, afirmó que las restricciones logísticas impuestas por EE.UU. a su selección son “negativas y violan las normativas de la FIFA”. El diplomático denunció que los jugadores iraníes tienen que volar un día antes y regresar después del partido, situación que describió con la cita: “Nuestros jugadores tienen que volar un día antes y después del partido tienen que regresar, no tienen mucho tiempo para poder descansar bien y recuperarse”.
El combinado iraní afronta una normativa que le obliga a abandonar el territorio estadounidense inmediatamente después de sus compromisos deportivos. La federación iraní y la Embajada de Suiza en Teherán gestionaron solicitudes ante las autoridades estadounidenses sin obtener resultados positivos. Esta negativa de Washington obligó a establecer el campamento de la selección iraní en Tijuana, México, elección que fue coordinada originalmente entre la FIFA y el Gobierno de México.
Ante este escenario, la federación de fútbol de Irán presentó una queja formal ante la FIFA por las trabas del visado de entrada única del jugador Mehdi Torabi y la prohibición de viajar con dos días de antelación a Los Ángeles para el partido ante Bélgica. Pasandideh calificó estas medidas como “actitudes totalmente negativas”.
