Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- La inflación general en México registró un repunte durante la primera quincena de marzo de 2026, situándose en 4.63 por ciento anual, según datos reportados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este incremento, superior a las previsiones del mercado, ha llevado a analistas financieros a descartar un recorte en la tasa de interés por parte del Banco de México (Banxico) en su próxima reunión, trasladando la expectativa de dicha medida hasta mayo.
El comportamiento del índice fue impulsado principalmente por la inflación no subyacente, la cual alcanzó un nivel de 5.18 por ciento anual. Dentro de este componente, los precios de frutas y verduras mostraron una volatilidad significativa, con un aumento quincenal de 8.34 por ciento y un escalamiento anual de 23.91 por ciento. Asimismo, los productos agropecuarios presentaron una alza anual de 8.93 por ciento, mientras que las tarifas autorizadas de energéticos subieron 6.10 por ciento en el mismo periodo.
El sector transporte también contribuyó al presión inflacionaria, destacando el transporte aéreo con un incremento anual de 21.86 por ciento. En su análisis, Banamex consideró que, ante una lectura de inflación superior a la prevista, el Banco de México deberá mantener sin cambio la tasa de referencia en su próximo anuncio de política monetaria. Esta postura coincide con los resultados de la Encuesta Citi de Expectativas, donde el consenso de analistas ajustó sus proyecciones para postergar el primer recorte de tasas hasta el mes de mayo.
El contexto internacional también juega un papel relevante en la dinámica de precios locales. El conflicto en Medio Oriente, que lleva cuatro semanas de desarrollo, ha impactado los costos del petróleo y el gas natural, reflejándose en los precios de los energéticos como el diésel y la turbosina. La combinación de factores climáticos que afectan la producción agrícola y la tensión geopolítica en los mercados energéticos configura un escenario complejo para la convergencia del inflación hacia la meta del banco central.
Ante este panorama, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) monitorea la evolución de los precios, aunque los detalles específicos de medidas fiscales recientes, como ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), no han sido completamente detallados en los reportes iniciales. La prioridad actual del sector financiero se centra en la estabilidad de precios, priorizando el control inflacionario sobre la reducción del costo del dinero en el corto plazo.
