Por Redacción
Madrid, 26 de julio de 2026.- Los incendios forestales que arrasan la provincia de Ávila y la Comunidad de Madrid siguen activos este domingo, mientras el Gobierno ha ampliado la emergencia nacional a Toledo. Entre las tres regiones, hay afectadas 77.000 hectáreas y alrededor de 90.000 personas evacuadas o confinadas, según los últimos datos del Ministerio del Interior.
Aunque se han logrado contener muchos frentes, varias cabezas de fuego se mantienen activas y no pueden darse por perimetradas. Desde hace cuatro días, las fuertes rachas de viento dificultan la extinción. Por ello, los esfuerzos del operativo están centrados en proteger poblaciones, evacuar de forma preventiva y evitar que las llamas de ambos incendios se fusionen. La Unidad Militar de Emergencias (UME) trata y coordina los siniestros como un único fuego.
Solo en Ávila, el incendio ha quemado 50.000 hectáreas, lo que lo convierte en el mayor de la historia de España. Ante la magnitud de la catástrofe, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Ejecutivo declarará este martes como gravemente dañadas por la emergencia las zonas afectadas. “Quedan horas complejas, pero la noche ha sido muy positiva”, afirmó Sánchez.
Los Reyes de España se desplazaron hasta el municipio madrileño de Villamanta, donde destacaron la “coordinación ejemplar” de autoridades y ciudadanos. “Unidos se puede afrontar cualquier riesgo”, señalaron. El rey Felipe VI lamentó la situación de los afectados: “Lo han pasado muy mal. Algunos llevan cuatro días fuera de sus casas, han perdido muchos bienes y hemos perdido un patrimonio natural incalculable”. No obstante, el monarca añadió que “ya habrá tiempo para reflexionar sobre qué se puede hacer mejor”.
Por su parte, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, visitó el puesto de mando de Navalcarnero y eludió el enfrentamiento político. “No he venido a hacer ningún tipo de declaración de contenido político […] Hay un enorme trabajo de coordinación y un enorme compromiso”, dijo Feijóo, quien agradeció la colaboración de todas las administraciones pero no quiso comprometerse con el pacto de Estado contra el cambio climático que ha propuesto varias veces Sánchez.
