Sídney, 31 de mayo de 2026.- El viernes 17 de abril, Enrique de Inglaterra y Meghan Markle se reunieron con los supervivientes del tiroteo ocurrido en la playa de Bondi el pasado 14 de diciembre, como parte de su gira por Australia que comenzó el martes 14 de abril y tuvo una duración de cuatro días. Este viaje no es oficial desde que en 2020 la pareja renunciara a sus compromisos con la corona británica y se ha financiado con fondos privados.
Durante el encuentro en Bondi, donde murieron 15 personas además de uno de los asaltantes, los duques hablaron con Elon Zizer, de 40 años, quien sobrevivió tras recibir varios disparos mientras protegía a sus hijos. “Es un honor conocer al duque y la duquesa. Es muy bonito que hayan venido y se hayan tomado la molestia de conocernos. Es muy especial, nos hace sentir escuchados”, declaró Zizer.
Además de las víctimas, los duques se reunieron con los trabajadores de emergencia que respondieron al atentado y con representantes del Museo Judío de Sídney, institución que alberga una exposición sobre la tragedia. Previamente, en su primer día de estancia, la pareja se reunió con pacientes y familias en el Hospital Real Infantil, inaugurado por la reina Isabel II en 1963.
La agenda incluyó también una visita al Australian National Veterans Arts Museum (ANVAM), una organización sin ánimo de lucro enfocada en mejorar la salud y el bienestar de los veteranos militares australianos y sus familias a través del arte. El segundo día de su estancia, Enrique de Inglaterra jugó a fútbol australiano, mientras que Meghan Markle hizo figuras de plastilina con hijos de veteranos de guerra.
En el marco de las actividades, el duque intervino en una charla sobre salud mental en la que compartió sus inseguridades en torno a la paternidad. Por su parte, Meghan Markle acudió sin su marido a conocer un centro de servicios para mujeres sin hogar en Melbourne, donde se puso un delantal y sirvió comida a las usuarias.
El 17 de abril de 2026, a su llegada a la escalinata Man O’War, junto a la Ópera de Sídney, una admiradora entregó a los duques de Sussex una fotografía enmarcada.
