Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Diego Osuna Miranda, hijo de Eduardo Osuna, director general de BBVA México, falleció la noche del pasado viernes en un accidente automovilístico ocurrido en el kilómetro 44 de la carretera de cuota Toluca-Valle de Bravo, en el municipio de Amanalco, Estado de México. El siniestro, que involucró una camioneta Suburban y un vehículo federal, dejó tres muertos y dos adolescentes heridos de gravedad, según informaron autoridades locales.
El accidente se registró minutos antes de las 19:00 horas en la localidad de Polvillos, cuando la camioneta en la que viajaban los jóvenes impactó contra un vehículo oficial. Además de Osuna Miranda, de 17 años, también perdieron la vida dos jóvenes identificados como Rafael y Edwin Gabriel. Dos menores de edad, cuyos nombres no han sido revelados, fueron trasladados con lesiones graves a un hospital cercano.
El conductor del vehículo federal, un joven de 19 años originario de Villa de Allende, resultó ileso y permanece bajo custodia de las autoridades mientras la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) realiza las investigaciones correspondientes para determinar las causas exactas del percance. Hasta el momento, no se han proporcionado detalles sobre los factores que provocaron la colisión.
La noticia conmocionó a círculos empresariales y políticos del país. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, expresó sus condolencias a través de redes sociales: “Lamento mucho el fallecimiento de Diego Osuna en trágico accidente el día de ayer. Mis sentidas condolencias a Eduardo, familiares y amigos. Descanse en paz”.
Eduardo Osuna, padre del joven fallecido, es una figura destacada en el sector financiero nacional. Desde 2019 dirige BBVA México, uno de los bancos más importantes del país, y anteriormente ocupó cargos relevantes en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y en Nacional Financiera.
El hecho ha puesto nuevamente bajo reflectores la seguridad en las carreteras del Estado de México, particularmente en vías de alta velocidad como la que conecta a la capital mexiquense con Valle de Bravo, destino turístico frecuente durante fines de semana. La FGJEM mantiene abierta la investigación para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.
