Miami, 17 de junio de 2026.- El gobierno de Estados Unidos confirmó la aprobación y exención de tarifas de visa para que la madre del portero de Cabo Verde, Josimar José Évora Dias (Vozinha), pueda viajar a Miami, gracias a gestiones diplomáticas entre EE.UU., Cabo Verde y la FIFA. Los arreglos de viaje para el reencuentro antes del partido contra Uruguay ya están en marcha.
La medida incluye la exención del pago de la fianza de visado, originalmente establecida en 15,000 dólares para ciudadanos de Cabo Verde, extendiendo este beneficio a los familiares directos de los futbolistas durante el Mundial 2026. Previamente, el gobierno estadounidense había agregado a Cabo Verde a una lista de países cuyos ciudadanos deben pagar dicha fianza reembolsable, además de la tarifa estándar de la visa.
El caso cobró relevancia después de que Vozinha llorara tras un partido al declarar: “Lloré después del juego porque crecí con mis abuelos cuando era niño, y ellos no pudieron estar allí. Fallecieron hace unos años. Mi mamá tampoco pudo estar aquí por un problema de visa y el dinero que tuvimos que pagar por ella. No logramos hacer esto a tiempo”.
A pesar del testimonio del jugador, un funcionario del Departamento de Estado indicó que “no hay registro” de que la madre del portero hubiera solicitado una visa. Una fuente cercana al caso aclaró que la madre de Vozinha no tiene actualmente un pasaporte válido y está en proceso de obtenerlo. No obstante, el Departamento de Estado confirmó que está en contacto con la familia para facilitar los trámites migratorios antes del encuentro del domingo.
En el ámbito político, el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, intervino solicitando al secretario de Estado, Marco Rubio, que actuara. “Ninguna madre debería perderse la oportunidad de ver a su hijo hacer historia. He pedido al secretario de Estado Marco Rubio que haga todo lo que esté en su poder para asegurar que ella pueda asistir al próximo partido de Cabo Verde el domingo”, afirmó Jeffries.
Este incidente se suma a los reportes de problemas para obtener visas durante el torneo, afectando a familiares, futbolistas, árbitros, periodistas y aficionados. Semanas antes del Mundial, grupos pro-inmigrantes protestaron en varias ciudades sede y más de 200 organizaciones firmaron una advertencia de viaje. Entre los casos previos destacan el rechazo a un fotógrafo iraquí en Chicago y la declaración de inadmisible de un árbitro somalí en Miami, a pesar de contar con visa válida.
