Ciudad De México, 24 de marzo de 2026.- La discusión de la reforma electoral conocida como ‘Plan B’ en el Senado de la República registró un estancamiento este martes, tras el rechazo del Partido del Trabajo (PT) a un punto clave de la iniciativa y la postergación de su dictaminación, la cual había sido anunciada inicialmente para esta fecha por Ignacio Mier Velazco, presidente de la Cámara de Senadores.
La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, busca reformar cuatro artículos constitucionales en materia electoral y de austeridad republicana. Entre sus principales puntos destaca la reducción del número de regidores y síndicos municipales, así como el establecimiento de un tope presupuestal del 0.7% para los congresos locales. Sin embargo, el obstáculo principal radica en la propuesta de realizar la revocación de mandato presidencial en junio de 2027, coincidiendo con las elecciones legislativas, medida que el PT considera que beneficiaría electoralmente a Morena.
Existen versiones contradictorias sobre el avance del proceso legislativo. Mientras que Ignacio Mier Velazco había confirmado que el dictamen se discutiría el 24 de marzo, fuentes parlamentarias indican que la sesión fue pospuesta hasta después de la Semana Santa debido a la falta de consenso con el PT. Óscar Cantón Zetina, coordinador de Morena en el Senado, aseguró que la coalición gobernante cuenta con los votos necesarios en las comisiones, aunque reconoció la necesidad de seguir negociando.
Por su parte, Ricardo Monreal, senador de Morena, señaló que la presidenta Claudia Sheinbaum es consciente de que podría no alcanzar los votos requeridos en el Congreso para aprobar la reforma en su forma actual. Esta declaración refleja la incertidumbre que prevalece en el bloque oficialista respecto a la viabilidad política de la iniciativa sin el respaldo unánime de sus aliados.
En medio del debate legislativo, siete consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) —Arturo Castillo Loza, Carla Humphrey, Martín Faz, Rita Bell López, Jaime Rivera, Dania Ravel y Claudia Zavala— emitieron un posicionamiento para desmentir la existencia de un documento sobre el Plan B que algunas versiones atribuían falsamente al organismo electoral. La oposición, integrada por el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, ha solicitado retirar la iniciativa, argumentando que los cambios propuestos carecen de consensos básicos.
El escenario actual deja a la reforma electoral en un limbo legislativo, a la espera de que se retomen las negociaciones con el Partido del Trabajo para desbloquear el punto de la revocación de mandato. La definición de una nueva fecha para la sesión de comisiones será determinante para conocer si la estrategia de austeridad y reconfiguración electoral del gobierno federal logra avanzar en el Poder Legislativo o si requiere modificaciones sustanciales para obtener la mayoría calificada.
