Ciudad De México, 16 de junio de 2026.- El gobierno de Estados Unidos y la República Islámica de Irán confirmaron un acuerdo que incluye un alto el fuego inmediato y permanente, así como la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump aseguró que el pacto está “completo” y autorizó el levantamiento del bloqueo naval impuesto el pasado 13 de abril, mientras que Teherán anunció el cese de operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano.
La confirmación del entendimiento fue anunciada inicialmente por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, país que fungió como mediador junto con Qatar. Sharif informó que la firma oficial del documento se llevará a cabo el viernes 19 de junio en Suiza, tras lo cual comenzarán los trabajos de implementación. Trump precisó que la apertura del estrecho será “sin peaje” y ocurrirá “tras la firma del acuerdo el viernes”, momento en que se iniciará el retiro de minas para permitir que el petróleo vuelva a fluir con seguridad.
Por su parte, el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, señaló que el acuerdo pone fin a la guerra de forma “permanente e inmediata”. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán afirmó que las operaciones militares terminarían desde esta noche. No obstante, autoridades de Teherán aclararon que el memorándum no implica confianza en Washington, describiéndolo como un pacto construido “a pesar de la falta de confianza”.
En medio del anuncio, reportes indican que buques iraníes han comenzado a moverse. Un reporte de la televisión estatal iraní detalló: “Tres petroleros iraníes navegan actualmente por el norte del océano Índico, y otros dos que transportan bienes esenciales y pienso para ganado están en ruta hacia puertos del sur”. Estas unidades operan tras el acuerdo con Washington, aunque fuentes señalan que el estrecho no necesariamente volverá a operar con normalidad de inmediato.
Se estima que la reapertura completa podría tomar tiempo debido a los trabajos de desminado, la reparación de infraestructura y la necesidad de establecer garantías de seguridad para que los barcos recuperen confianza en la ruta. Antes del conflicto iniciado a finales de febrero, por esta vía pasaba alrededor del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo. Tras la noticia del acuerdo, los precios del crudo reaccionaron a la baja en los mercados internacionales.