Por Redacción
Teherán, 23 de marzo de 2026.- La escalada bélica entre Irán, Israel y Estados Unidos ha provocado un aumento significativo en el precio del petróleo, que se cotiza alrededor de 120 dólares el barril, con potencial de alcanzar los 200 dólares según analistas del sector energético. Las tensiones se concentran en Teherán, donde se han reportado ataques recientes que han generado alertas oficiales del Departamento de Estado de EE.UU. y declaraciones de altos funcionarios de ambos gobiernos.
El conflicto tiene ramificaciones económicas globales, particularmente por las amenazas al estrecho de Ormuz, que maneja más del 20% del petróleo mundial. Fatih Birol, presidente de la Agencia Internacional de Energía, y Scott Modell, CEO de Rapidan Energy, han señalado la posibilidad de una crisis energética si la situación se prolonga. Las bolsas asiáticas han reaccionado negativamente, con el índice Kospi surcoreano cayendo 6.49%, equivalente a 375.45 puntos.
Entre los involucrados en las declaraciones oficiales figuran Donald Trump, Presidente de EE.UU., Benjamín Netanyahu, Primer Ministro israelí, e Israel Katz, Ministro de Defensa israelí. Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han emitido comunicados oficiales sobre las operaciones, mientras que el Departamento de Estado de EE.UU. ha emitido alertas sobre instalaciones diplomáticas estadounidenses fuera de Medio Oriente.
Por parte iraní, portavoces de milicias han realizado declaraciones a medios, aunque existe variación en los registros sobre el apellido del portavoz: algunas fuentes lo nombran como Ebrahim Zolfaqari y otras como Ebrahim Zolfagari. El Ministerio de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanía de Irán ha reportado daños, incluyendo referencias al Palacio Saadabad, aunque no se ha confirmado independientemente si los bombardeos fueron ejecutados por EE.UU., Israel o ambos.
El conflicto también presenta operaciones israelíes paralelas en el sur del Líbano contra Hizbulá, ampliando el frente de tensión en la región. Las contradicciones en los reportes muestran un contraste entre los frentes militar y económico: mientras una fuente afirma que el ejército estadounidense está ganando la guerra contra Irán, el mismo reporte indica que la guerra económica la está ganando Irán.
La situación afecta a migrantes africanos en países del Golfo y ha generado preocupación en Cuba sobre una posible agresión de EE.UU. Además, se ha mencionado la promoción del petroyuán como alternativa al dólar en el contexto de la crisis energética. No se ha confirmado independientemente la naturaleza y participantes exactos de las conversaciones productivas entre EE.UU. e Irán mencionadas por Trump.
La hora específica de los ataques reportados en Teherán y de la emisión de la alerta de EE.UU. no ha sido especificada en los comunicados oficiales disponibles. Tampoco se ha divulgado el número total de víctimas o daños específicos en los ataques recientes en Teherán, manteniéndose la información en nivel de reportes preliminares de las autoridades involucradas.
