Destituyen al jefe del Estado Mayor del Ejército de EE.UU. en medio de guerra con Irán

Washington D.C., 04 de abril de 2026.- El Departamento de Guerra de EE.UU. ordenó al jefe del Estado Mayor, Randy George, retirarse de su cargo de forma inmediata. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, cesó a Randy George de su puesto.

El vocero del Departamento de Guerra, Sean Parnell, confirmó el retiro de Randy George. Parnell señaló: “El general Randy A. George se retirará de su cargo como el 41.º Jefe de Estado Mayor del Ejército con efecto inmediato”. Randy George había estado a cargo del puesto desde agosto de 2023.

La destitución se produce en medio de la guerra en Irán. Medios estadounidenses informaron que Randy George tuvo una relación conflictiva con el secretario Pete Hegseth y otros altos mandos durante el conflicto con Irán por toma de decisiones. Pete Hegseth también sumó el despido del general David Hodne y el mayor general William Green.

Rumores sugieren que Pete Hegseth habría purgado al Ejército por paranoia ante posibles rumores de que sería reemplazado por Dan Driscoll, secretario del Ejército. Pete Hegseth habría intentado despedir a Dan Driscoll, pero la Casa Blanca lo impidió.

En otro frente, El New York Times acusó al Pentágono de desobedecer una orden judicial que le exige garantizar el acceso de los periodistas a su sede. El juez federal Paul Friedman determinó que la política aplicada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en octubre de 2025, fue inconstitucional. Friedman indicó que la política “carece de directrices precisas para garantizar que los periodistas puedan ejercer sus funciones sin riesgo de sanción”.

La mayoría de los medios renunciaron a sus credenciales en el Pentágono debido a las restricciones, incluyendo New York Times, Washington Post, Politico, Reuters, Associated Press, ABC, CBS, CNN, NBC y Fox News. Solo medios conservadores como One America News, The Federalist y The Epoch Times permanecieron acreditados en el Pentágono.

Adicionalmente, el presidente Donald Trump ordenó el pago a más de 35 mil empleados del Departamento de Seguridad Nacional afectados por un cierre parcial. La parálisis del DHS comenzó el 14 de febrero por desacuerdos entre demócratas y republicanos sobre el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Trump declaró: “Este trato insensible hacia los empleados del DHS debe terminar para garantizar que Estados Unidos no sea vulnerable a amenazas de seguridad y mantenga su preparación para responder a emergencias”. Asimismo, las cuentas oficiales de la Casa Blanca en X e Instagram publicaron material inusual, desatando especulaciones sobre un posible hackeo.

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