Por Redacción
Ciudad De México, 19 de marzo de 2026.- La reforma electoral conocida como Plan B avanza en el Congreso de la Unión con el respaldo crítico del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), cuyas bancadas senatoriales confirmaron que 13 de sus 14 legisladores votarán a favor de la iniciativa. Este movimiento legislativo ocurre en paralelo a los preparativos para una eventual revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, proyectada para 2027, y busca reconfigurar el gasto público en procesos comicios y estructuras locales.
Manuel Velasco Coello, líder del PVEM, destacó la convergencia con la agenda de Morena para sacar adelante los cambios constitucionales que incluyen la reducción del gasto electoral y la limitación del presupuesto para congresos locales al 0.7% del total estatal. La alianza asegura la mayoría calificada necesaria en el Senado, donde la presidenta de la cámara, Laura Itzel Castillo, coordina la votación final cuya fecha exacta está por definirse en los próximos días.
El núcleo de la reforma contempla no solo ajustes financieros, sino modificaciones sustanciales a la figura de la revocación de mandato. La nueva normativa permitiría realizar este mecanismo de participación ciudadana durante el año 2027 o 2028 y faculta al titular del Ejecutivo Federal para pronunciarse públicamente durante el proceso, un cambio relevante respecto a la legislación vigente.
En el ámbito local, los efectos del Plan B ya comienzan a sentirse. El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, anunció la presentación de una iniciativa estatal para armonizar la legislación local con los nuevos lineamientos federales, específicamente en lo concerniente a la reducción del número de regidores en los ayuntamientos, medida que busca generar ahorros administrativos significativos aunque las cifras concretas de estos recortes aún no han sido detalladas oficialmente.
Alfonso Ramírez Cuéllar, representante de Morena, enfatizó que el objetivo político central es consolidar un marco que permita una consulta de ratificación para la presidenta Sheinbaum, apuntando a obtener al menos el 80% de respaldo popular en 2027. Mientras tanto, la Cámara de Diputados prepara de forma paralela la convocatoria para designar a tres nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), en un proceso que busca renovar la autoridad electoral simultáneamente a la discusión de la reforma estructural.
La oposición, representada en parte por Elías Lixa del PAN, mantiene posturas críticas sobre la velocidad y el alcance de los cambios, argumentando preocupaciones sobre la concentración de poder. Sin embargo, con el bloque oficialista y sus aliados asegurando los votos en el Senado, la promulgación del Plan B se considera inminente, marcando un nuevo capítulo en la estrategia política de la actual administración federal.
