Lázaro Cárdenas, 02 de abril de 2026.- Tras el asesinato de dos maestras a tiros en una escuela preparatoria de esta ciudad el 24 de marzo, autoridades educativas y de seguridad en diferentes estados, junto con la UNAM, han implementado estrategias de prevención de violencia en planteles escolares. El adolescente utilizó un rifle de asalto AR-15 ingresado de manera ilegal de Estados Unidos.
En el Estado de México, el gobierno de Toluca, encabezado por Ricardo Moreno Bastida, realizó la Feria de Prevención del Delito en la Escuela Secundaria Técnica Industrial y Comercial No. 69 Vicente Guerrero. La actividad tuvo como objetivo fortalecer la cultura de prevención abordando temas como salud mental, adicciones, cultura de la legalidad y violencia de género, incluyendo una exhibición de binomios caninos K9 y ejercicios con lentes de simulación.
En Coahuila, la Comisaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Saltillo imparte pláticas para prevenir conductas de riesgo, mientras que en Torreón inició una jornada de acciones preventivas a cargo de la Unidad de Prevención Social de la Violencia. José Armando González Murillo declaró: “Con este tipo de iniciativas, se reafirma el compromiso de la administración de trabajar de manera coordinada sociedad y gobierno, en favor de la niñez y las juventudes de Torreón”.
En la UNAM, Susana Lira de Garay, directora saliente del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, confió en que el nuevo director o directora no bajará la guardia en materia de seguridad tras un asesinato cometido en septiembre del año pasado. Sobre las medidas instaladas como torniquetes y cámaras, afirmó: “En estos momentos hay muchas cosas a favor después de la instalación de torniquetes, de cámaras, de botones de emergencia. Eso ha permitido que este semestre fluya, pero es importante que continúe así”.
Respecto a la violencia digital, Claudia Jaen Cortés, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, afirmó que los docentes también son víctimas por parte de alumnos, padres y otros profesores. En un estudio exploratorio, 14.6% de los encuestados respondieron que han experimentado violencia digital por parte de los alumnos, 16.7% dijeron que se difundieron rumores sobre su persona y 6.7% indicaron que se difundieron imágenes sin su consentimiento.
Algunos profesores que sufren agresiones digitales pierden autoridad en su clase, muestran desmotivación profesional y, en casos extremos, presentan su renuncia. Jaen Cortés señaló: “Entre las consecuencias de esta violencia digital hay violación a los derechos humanos; deterioro y daño emocional; vulneración de la dignidad, intimidad, integridad, seguridad o privacidad de los profesores, y en algunos casos experimentan estrés crónico, miedo, depresión y ansiedad”.
