Ciudad De México, 25 de junio de 2026.- El fútbol genera manifestaciones de vida pública con sincronía pasional y festividades masivas vinculadas tradicionalmente al consumo de bebidas embriagantes. La evidencia científica sitúa al alcohol como depresor del sistema nervioso central que altera el juicio crítico, control de impulsos y ponderación de consecuencias.
En este contexto, la restricción temporal en la venta de alcohol para llevar durante el partido entre las selecciones de México y Chequia representa un mecanismo de ingeniería social preventivo. Como parte de las medidas instrumentadas, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, habilitó 48 puntos de acceso gratuito distribuidos estratégicamente sobre el Paseo de la Reforma y los festivales futboleros en diversas demarcaciones.
La aplicación de restricciones no es aislada en la región. En el contexto deportivo internacional, Bogotá, Río de Janeiro, Lima o Santiago de Chile recurren cíclicamente a la ley seca. Históricamente, la ley seca tiene su adopción formal con la Decimoctava Enmienda y la Ley Volstead de 1920 en Estados Unidos.
