Ciudad De México, 01 de junio de 2026.- Tras la entrada en vigor de la prohibición constitucional de vapeadores en enero de 2025, el mercado negro de estos dispositivos quedó bajo el control del crimen organizado, encabezado principalmente por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Actualmente, alrededor de 5 millones de adultos y medio millón de menores de edad consumen vapeadores sin supervisión sobre ingredientes, calidad o etiquetado.
Siete grandes cárteles controlan este negocio clandestino de vapeadores y tabaco ilegal, el cual genera entre 15 y 20 mil millones de pesos al año. Según la investigación, las ganancias de este mercado financian directamente la adquisición de armas y el reclutamiento de jóvenes para los grupos criminales.
La logística del contrabando implica que los dispositivos se negocian en China e ingresan al país por Chiapas, para luego centralizarse en Tepito, Ciudad de México, desde donde se distribuyen a todo el territorio nacional. El CJNG mantiene presencia tabacalera ilegal en 31 entidades y cuenta con fábricas propias en el Estado de México, Morelos y Jalisco.
Otros grupos también participan en esta cadena ilícita con estrategias diferenciadas. El Cártel de Sinaloa, presente en 28 entidades, utiliza el cobro de piso por la venta de vapeadores como fuente de financiamiento para disputas internas y expansión territorial. Por su parte, el Cártel del Noreste, con presencia en cuatro estados, se enfoca en comercializar los productos en escuelas, mientras que la Unión Tepito importa los dispositivos desde China mediante alianzas con otros grupos criminales.
El Cártel del Golfo maneja marcas propias y exporta mercancía hacia Estados Unidos a través de clubes de motociclistas, operando en seis entidades. La Nueva Familia Michoacana distribuye productos en el sur del país, cobra cuotas o ‘derecho de piso’ a pequeñas tiendas y opera con códigos de barras propios. Cárteles Unidos tiene presencia en tres entidades.
Óscar Balmen advirtió sobre los riesgos sanitarios de este comercio ilegal: “El que estos grupos criminales se hayan quedado al mando de este mercado reside en muchas prácticas dañinas y de gran riesgo para la salud, una de las más comunes es que muchos cartuchos son rellenados artesanalmente; contienen altos niveles de plomo, níquel o arsénico e incluso podrían estar rellenos con fentanilo”.
En este contexto, la Embajada de Estados Unidos en México lanzó una advertencia a los turistas que llegarán al país para el Mundial de Futbol 2026, recomendando evitar viajar con vapeadores y cannabis, dado que ambos productos están prohibidos en territorio mexicano.
