Washington D.C., 02 de abril de 2026.- Un año después de que Donald Trump anunciara aranceles generalizados, el Supremo ha declarado ilegales las medidas mientras persiste la tensión comercial con México por el sector energético.
El 2 de abril de 2025, el presidente Trump anunció aranceles del 10% y de hasta el 50% para países con mayor déficit comercial, justificando el giro diciendo: “Nuestro país ha sido saqueado, expoliado, violado y robado”.
Washington ha recaudado unos 264.000 millones de dólares con las tarifas, pero no ha logrado reducir el déficit comercial ni disparar la apertura de fábricas. La economía estadounidense tiene un crecimiento más débil, 2,1% el año pasado frente al 2,8% de 2024.
Desde la rosaleda de la Casa Blanca, Brian Pannebecke, trabajador jubilado del sector de la automoción, apoyó las políticas: “Apoyamos al 100% las políticas arancelarias del presidente”.
Paralelamente, la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) señala en un informe que México obstaculiza la participación de las empresas estadounidenses en el sector energético debido a reformas legales que dan prioridad a Pemex y CFE.
Los cambios en la normativa mexicana imponen nuevas restricciones a los permisos de combustible y reducen la vigencia de los permisos de importación de 20 a 5 años, modificaciones que no se aplican a Pemex.
En 2018, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, la política energética dio un giro de 180 grados respecto a 2014. El reporte de la USTR indica: “Las empresas privadas que operan en México a menudo no pueden participar de manera efectiva, o incluso no participar en absoluto, en el sector energético mexicano debido a las frecuentes demoras, los rechazos inexplicables o injustificados y la inacción respecto a las solicitudes de nuevos permisos o modificaciones de los existentes.”
