Conmemoran 50 años del golpe en Argentina con tensión política; Bachelet enfrenta dispersión de votos para la ONU

Buenos Aires, 25 de marzo de 2026.- Decenas de miles de personas se congregaron ayer, miércoles 24 de marzo, en la Plaza de Mayo para conmemorar el 50 aniversario del golpe de Estado de 1976, en un acto marcado por la tensión entre los organismos de derechos humanos y el gobierno de Javier Milei. La marcha, que evocó a los 30.000 desaparecidos, se realizó dándole la espalda a la Casa Rosada, simbolizando el distanciamiento entre el Ejecutivo y las organizaciones que preservan la memoria histórica.

Entre los participantes destacó la presencia de Taty Almeida, figura histórica de Madres de Plaza de Mayo, quien encabezó las columnas junto a representantes de Abuelas de Plaza de Mayo. El discurso institucional del actual gobierno ha sido descrito como revisionista por los organizadores del evento, evidenciando una ruptura en la política de memoria que caracterizó a administraciones anteriores. La convocatoria logró reunir a una multitud que recorrió el centro porteño para exigir justicia y verdad, manteniendo la vigencia de la demanda histórica a cinco décadas del inicio de la dictadura.

En el ámbito de la geopolítica regional, la candidatura de Michelle Bachelet a un cargo en la Organización de las Naciones Unidas enfrenta obstáculos debido a la dispersión de votos latinoamericanos. Según informes, el gobierno de José Antonio Kast en Chile no respalda unanimemente la postulación, lo que ha generado incertidumbre sobre el consenso necesario para su elección. Esta situación contrasta con el apoyo que mantienen México y Brasil hacia la ex presidenta chilena, quienes buscan fortalecer la presencia de la región en los organismos multilaterales.

Simultáneamente, en Cuba surgen especulaciones sobre una posible sucesión presidencial en medio de una crisis energética y reportes de diálogos con Estados Unidos. Sin embargo, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío negó que el sistema político o el cargo del presidente Miguel Díaz-Canel estén sujetos a negociación, desmintiendo rumores de cambios estructurales inminentes. La isla atraviesa un momento de presión económica mientras mantiene su postura de soberanía ante las potencias extranjeras.

La coyuntura en América Latina muestra un panorama fragmentado, donde convergen memorias históricas en disputa, como en Argentina, y realineamientos diplomáticos complejos, como se observa en las candidaturas internacionales y las relaciones entre Cuba y Washington. Estos eventos reflejan las transformaciones políticas que definen el presente de la región, entre la reafirmación de derechos humanos y los desafíos de gobernabilidad.

También te puede gustar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *