Por Redacción
Puebla, 03 de agosto de 2026.- El chile en nogada continúa consolidándose como el platillo más representativo de la gastronomía poblana, presentando una evolución que abarca desde la receta clásica hasta interpretaciones contemporáneas.
Las principales variantes del plato se dividen en tres estilos: el capeado tradicional, la versión sin capear y las propuestas contemporáneas o moleculares. A pesar de estas diferencias, todas las preparaciones conservan la esencia del platillo: un chile poblano fresco relleno de picadillo elaborado con carne de cerdo, o una mezcla con res, acompañado de frutas de temporada como manzana panochera, pera de San Juan, durazno criollo, plátano macho y piñón.
La nogada presenta variaciones según cada cocina; tradicionalmente se prepara con nuez de Castilla fresca, leche, queso de cabra o queso fresco y un toque de vino o jerez. En este contexto de diversidad culinaria, el restaurante El Comal, ubicado frente a la Catedral de Puebla, ofrece un chile chipotle relleno acompañado de nogada tradicional y queso derretido. Por su parte, Augurio elabora su salsa con queso de cabra, mientras que quienes buscan la receta más tradicional pueden encontrarla en El Mural de los Poblanos y Salón Mezcalli.
La calidad de estas ofertas ha sido reconocida internacionalmente. El Comal forma parte de la Guía México Gastronómico 2026, mientras que Augurio, El Mural de los Poblanos y Salón Mezcalli aparecen en la Guía Michelin México 2026.
La popularidad del chile en nogada ha impulsado también la creación de productos inspirados como donas, pasteles, paletas de hielo y otros postres que reinterpretan uno de los sabores más emblemáticos de Puebla.
