Ciudad De México, 10 de julio de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR) dio a conocer este miércoles que el piloto que trasladó a Ismael ‘El Mayo’ Zambada y a Joaquín Guzmán López a Estados Unidos fue deportado a México. Sin embargo, persisten interrogantes sobre las acciones legales tomadas contra el aeronauta, quien facilitó el ingreso ilegal de los líderes del narcotráfico al territorio estadounidense.
La captura de Zambada y Guzmán López por agentes del FBI ocurrió el jueves 25 de julio de 2024 en un aeródromo en el sur de Nuevo México. Según los hechos establecidos, El Mayo acudió a una reunión en una finca a las afueras de Culiacán, convocado por Joaquín Guzmán López, supuestamente para resolver un conflicto por el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa entre el gobernador Rubén Rocha Moya y el diputado federal del PRI, Héctor Melesio Cuén.
Se dijo que Joaquín Guzmán López tendió una emboscada a El Mayo en dicha finca, donde lo capturó tras matar a sus escoltas y ejecutar al diputado Cuén. Posteriormente, trasladaron a Zambada a una pista cercana y lo subieron a un avión. La aeronave ingresó de manera impune e ilegal al espacio aéreo estadounidense y aterrizó en el aeródromo donde aguardaban elementos del FBI.
Tras la detención, los agentes del FBI afirmaron que los capturados “les habían caído del cielo”. Investigaciones posteriores revelaron que el piloto consiguió un avión King Air, le cambió la matrícula y le realizó arreglos para no ser captado en los radares. El aeronauta sabía que trasladaría a delincuentes a Estados Unidos, realizó el viaje sin plan de vuelo ni lista de pasajeros y logró quedar impune en ese momento.
Aunque el gobierno mexicano no procedió inicialmente en contra del piloto, lo detuvo tiempo después acusado de portar un arma de uso exclusivo de las fuerzas armadas. Finalmente, el piloto fue deportado a Estados Unidos junto con otros 25 delincuentes en agosto de 2025, antes de su reciente retorno informado por la FGR.
