Lago Baikal, 18 de junio de 2026.- Investigadores han hallado en el sur de Siberia, específicamente en el lago Baikal, la evidencia del brote de peste más antiguo conocido hasta la fecha, con una antigüedad de 5.500 años. La bacteria causante fue identificada como Yersinia pestis, según los resultados del estudio publicado en la revista Nature.
El descubrimiento se realizó en el yacimiento Ust’‑Ida, donde se analizaron las muelas de una cincuentena de restos humanos. De las muestras examinadas, el 39% presentó rastros de la bacteria. Este hallazgo supera en medio milenio a las muestras de la plaga encontradas anteriormente, las cuales procedían del norte de Europa y eran más recientes.
Ruairidh Macleod, investigador de la Universidad de Oxford y primer autor del estudio, explicó que se centraron en este yacimiento concreto porque presentaba un perfil de mortalidad muy inusual. “Había un exceso notable de niños y adolescentes fallecidos y ninguna explicación clara para ello”, señaló Macleod.
El investigador detalló que descartaron otras causas: “No existían evidencias de violencia perimortem [previos a la muerte] ni traumatismos esqueléticos que pudieran explicar esas muertes tempranas”. Para llegar a estos结论, Macleod indicó que tomó “entre 50 y 100 miligramos de la raíz de cada diente” para el análisis genético.
El brote afectó principalmente a niños y adolescentes de comunidades nómadas del Paleolítico dedicadas a la pesca, la caza y la recolección. Macleod destacó que “Baikal era una región muy rica en recursos y posee un registro arqueológico excepcional, con cementerios utilizados durante generaciones para enterrar a los muertos”.
El trabajo se enmarcó en el Baikal Archeology Project y contó con la participación de Eske Willerslev, profesor de las universidades de Copenhague y Cambridge, quien funge como autor sénior del estudio. Willerslev confirmó la magnitud del hallazgo al afirmar: “Encontramos el genoma de peste más antiguo identificado hasta ahora”.
