Ciudad De México, 12 de abril de 2026.- Los cañones callaron este sábado por primera vez en casi un año en la guerra entre rusos y ucranianos con ocasión de la Pascua ortodoxa. La tregua, anunciada unilateralmente por el Kremlin, tiene una duración de 32 horas y expira en la medianoche del domingo santo, marcando el cuarto alto el fuego entre ambos bandos desde febrero de 2022.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ignoró en un primer momento la iniciativa del líder ucraniano, Volodímir Zelenski, antes de que el Kremlin declarara el cese de hostilidades desde las 16:00 horas del 11 de abril hasta el término del 12 de abril de 2026. El mando militar ruso recibió instrucciones para cesar los combates en todos los frentes durante ese periodo, aunque las tropas fueron ordenadas a mantenerse ‘preparadas para contrarrestar cualquier posible provocación o acción agresiva del enemigo’.
Horas después del anuncio ruso, Zelenski secundó el alto el fuego. ‘Todos sabemos con quién nos las estamos viendo. Ucrania se adherirá al alto el fuego y responderá exactamente de la misma manera. La ausencia de ataques rusos por tierra, mar y aire significará que no habrá respuesta por nuestra parte’, afirmó el mandatario ucraniano.
Aunque Zelenski propuso prolongar la pausa en los combates durante más de dos días, el Kremlin frustró cualquier esperanza de extensión al afirmar que la tregua se suscribe exclusivamente a la Pascua ortodoxa y tiene ‘un carácter humanitario’. El portavoz del gobierno ruso, Dmitri Peskov, rechazó la posibilidad de alargar el cese al fuego y sostuvo: ‘Como hemos dicho repetidamente y como ha afirmado el presidente Putin, no queremos un alto el fuego, queremos la paz: una paz duradera y sostenible’.
El gobierno de Rusia afirmó que su objetivo no es un alto al fuego temporal, sino llegar a un acuerdo de paz con Ucrania. Por su parte, desde Moscú se indicó: ‘Partimos de que Ucrania seguirá el ejemplo de la Federación Rusa’, en referencia al cumplimiento de los términos de esta pausa humanitaria.
