Ciudad De México, 08 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que emitirá un decreto para crear el servicio universal de salud, con el cual toda persona, derechohabiente o no, podrá acudir a cualquiera de los tres sistemas existentes: IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
“Que si es derechohabiente del IMSS se pueda ir al Issste o al IMSS-Bienestar; que si es derechohabiente del IMSS-Bienestar pueda irse al IMSS o al Issste”, dijo la mandataria.
El servicio sólo funcionará en las 24 entidades del país que se han sumado a la federalización del sistema. A partir del lunes 13 de abril y hasta el 30 de este mes se realizará el registro para la credencialización de estos servicios, comenzando con personas de 85 años y más.
La secretaria Ariadna Montiel detalló que la ubicación de los módulos de registro para tramitar la credencial se puede consultar en la página gob.mx/bienestar, de lunes a sábado, de 9 de la mañana a 5 de la tarde. Se estima que en este primer registro se atienda a 2 millones de mexicanos.
El subsecretario Eduardo Clark informó que el 1° de enero de 2027 comenzará la primera etapa del intercambio de servicios entre las instituciones de salud. Los primeros beneficios se comenzarán a notar en esa fecha.
La primera etapa considera la atención universal en urgencias y continuidad de hospitalización a embarazos de alto riesgo y partos de emergencia, aplicación del Código Infarto con servicios de hemodinamia y del Código Cerebro para eventos cerebrovasculares.
También considera la universalización de atención y diagnóstico para cáncer de mama; continuidad de tratamientos en padecimientos como insuficiencia renal, cáncer y trasplantes; vacunación; consultas de atención primaria para prevención, y padecimientos agudos con prescripción de medicamentos.
El objetivo es que cuando termine su gobierno, cualquier persona, sin importar en qué institución de salud esté registrada, pueda ser atendida en cualquier hospital, recibir medicamentos, estudios y diagnósticos. Para la puesta en marcha de este esquema se contará con bases de datos compartidas, iniciando con la credencialización. La credencial para este sistema se convertirá en una identificación oficial, al nivel de la de elector o el pasaporte, y paulatinamente remplazará a los carnets de las instituciones públicas de salud.
