Pemex declara listas playas de Veracruz pese a derrames en Cantarell desde 2023

Ciudad De México, 30 de marzo de 2026.- Pemex informó que las playas de Veracruz están listas para Semana Santa pese al derrame registrado en el Golfo de México. La empresa estatal detalló que se han atendido 39 playas que abarcan 480 kilómetros de litoral, mediante labores intensivas de limpieza y contención.

El operativo desplegado incluyó más de 3 mil elementos, así como 46 buques y embarcaciones, además de 45 vehículos. Hasta el momento, se ha recolectado más de 700 toneladas de residuos con hidrocarburos en costas, sumado a 40 toneladas recuperadas en altamar. Las zonas más afectadas se ubican en municipios como Coatzacoalcos, Alvarado y Boca del Río.

Por su parte, el campo petrolero de Cantarell fue señalado por el Gobierno de México como uno de los puntos de origen del derrame que desde hace casi un mes mancha las costas del Golfo de México. De acuerdo con información disponible, este campo lleva al menos 14 vertidos de petróleo significativos desde marzo de 2023.

Las manchas de chapapote se han extendido por más de 600 kilómetros, desde Tabasco, pasando por Veracruz hasta su frontera norte con Tamaulipas. Registros indican que en febrero de 2026 hubo dos grandes derrames en la zona de Cantarell: uno de 35 kilómetros cuadrados y otro de 43 kilómetros cuadrados.

Durante la primera mitad de febrero de 2026, Pemex reparó un ducto, alrededor del cual había una mancha de supuesto crudo de más de 50 kilómetros cuadrados. El buque Árbol Grande, dedicado al mantenimiento de infraestructura petrolera, estuvo anclado del 9 al 16 de febrero sobre un ducto en activo que transporta crudo tipo maya.

El Árbol Grande es una embarcación que trabaja para la empresa Diavaz, contratista de Pemex al menos desde 2018. En mayo de 2025, Diavaz ganó una licitación pública por casi 11.000 millones de pesos titulada “Administración de integridad y confiabilidad del sistema de transporte de hidrocarburos por ductos marinos”.

Directivos de Pemex describieron las operaciones como “trabajos de sustitución de tramos dañados en líneas submarinas; gracias a su espacio en cubierta y estabilidad, pese a las marejadas y fuerte viento”. Sin embargo, existen contradicciones entre la negativa de autoridades sobre fugas en instalaciones y la evidencia de que el buque de reparación permaneció anclado más de ocho días en febrero sobre un ducto activo donde se detectó la mancha.

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