Ciudad De México, 30 de marzo de 2026.- La logística diseñada por el gobierno de Clara Brugada para transportar a los aficionados al reinaugurado Estadio Banorte (Azteca) fue calificada como un absoluto fracaso, con un servicio de transporte descrito como malo e insuficiente. Los visitantes enfrentaron retrasos significativos, teniendo que esperar en promedio dos horas para traspasar las puertas del inmueble, mientras que algunos aseguraron haber hecho fila por más de dos horas y media.
Cuando el partido había comenzado, todavía no podía ingresar un número estimado entre 15,000 y 20,000 aficionados. En los accesos, algunos lectores fallaron debido a la falta de señal de Internet, lo que afectó el flujo de entrada. Además de los problemas de acceso, hubo quejas sobre la dificultad para llegar a los asientos, fallos en los pagos con tarjeta de crédito y la ubicación de anuncios de publicidad electrónica que obstaculizaban la visibilidad hacia el campo de juego, dejando en algunos casos la vista a la cancha prácticamente nula.
La seguridad del evento se vio afectada por el fallecimiento de un aficionado que se encontraba en estado de ebriedad. Para controlar el acceso a la zona, se implementaron perímetros en vialidades como Periférico, Boulevard Gran Sur, Avenida Santa Úrsula y Calzada de Tlalpan, donde se requería credencial de elector o comprobante de domicilio para ingresar.
Paralelamente a los incidentes en el estadio, los precios de los boletos para el Mundial 2026 han generado rechazo entre los seguidores. Las cotizaciones alcanzan los 15 mil dólares (271 mil 333 pesos). Un partido para la inauguración cuesta entre 80 mil y 100 mil pesos, llegando hasta 150 mil pesos para la categoría de hospitality, mientras que se ofrecieron boletos individuales que superaban los 50 mil pesos.
“Al Mundial no voy a ir porque el costo es muy elevado. Contactamos con una agencia y nos ofrecían precios de 15 mil dólares el paquete. No es algo que se ajuste a mi presupuesto, así que voy a desistir”, declaró Alan, un aficionado. Por su parte, Santiago comentó: “Un partido para la inauguración cuesta entre 80 mil y 100 mil pesos. Hasta 150 mil para la categoría de hospitality. Soy muy fanático, pero creo que no vale la pena. Considero que es un gasto innecesario”.
David, otro visitante, añadió: “Estamos viendo para el partido inaugural, pero se me hace un poco elevado en la cuestión de los precios. Nos ofrecieron unos boletos que pasaban los 50 mil pesos cada uno. Si vengo con mi pareja llegaría a un precio muy elevado, 100 mil pesos”.
El Estadio Banorte abre sus puertas tras dos años de renovación, con una capacidad actual de 87 mil aficionados, y en 75 días albergará su tercera Copa del Mundo. En otros preparativos para el torneo, el IMPI aseguró 80 mil 973 productos deportivos apócrifos de origen asiático en la zona de Tepito, con un valor de 15.3 millones de pesos.
