Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- Más de 100 organizaciones de la sociedad civil en México han visto revocada su autorización para recibir donativos deducibles de impuestos por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), situación que ha generado incertidumbre en el sector aunque las instituciones afectadas mantienen sus operaciones.
Entre las entidades impactadas se encuentran Mexicanos Primero y México Evalúa, dos de las organizaciones más reconocidas en el ámbito de la educación y la seguridad pública respectivamente. Ambas instituciones emitieron comunicados en los que informaron sobre la cancelación de su estatus de donatarias autorizadas, un mecanismo fiscal que permite a los contribuyentes deducir las donaciones realizadas a estas entidades.
A pesar de la revocación administrativa notificada, tanto Mexicanos Primero como México Evalúa afirmaron que continúan operando con normalidad. Las organizaciones señalaron que se encuentran a la espera de la resolución formal por parte del SAT para conocer los detalles específicos y los motivos que derivaron en esta decisión.
La investigación indica que la medida afecta a un grupo amplio de más de 100 organizaciones de la sociedad civil, aunque no se ha hecho pública una lista completa de los nombres de todas las entidades involucradas. Tampoco se ha divulgado el nombre del funcionario o área específica del SAT responsable de la resolución, ni los plazos legales exactos para la respuesta definitiva de la autoridad fiscal.
La falta de claridad sobre los motivos específicos que llevaron a la cancelación del estatus mantiene al sector en espera de mayores explicaciones. La capacidad de emitir recibos deducibles de impuestos es crucial para la sostenibilidad financiera de muchas de estas organizaciones, ya que incentiva la participación de donantes individuales y corporativos.
El contexto actual sugiere que, mientras no se emita la resolución final o se restablezca el estatus, las organizaciones podrían enfrentar desafíos para captar recursos bajo el esquema de deducibilidad fiscal. Sin embargo, las instituciones afectadas han priorizado la continuidad de sus programas y actividades diarias mientras se define el escenario jurídico y administrativo frente a la autoridad tributaria.
