Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- La Jueza Segunda de Concursos Mercantiles, Ruth Huerta, declaró en concurso mercantil a Typhoon Offshore, la empresa petrolera propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, tras determinar que la compañía se encuentra en situación de insolvencia. La resolución judicial da curso legal al proceso de reestructura financiera que la organización solicitó ante las autoridades federales a finales del año pasado.
De acuerdo con la información disponible, la empresa formalizó su petición de concurso mercantil el 12 de diciembre de 2025. Como parte del procedimiento, se ha ordenado la designación de un conciliador cuya función será negociar una reestructura con los acreedores para permitir la continuidad operativa de la firma. Este proceso legal tiene una duración máxima estimada de un año; de no lograrse un acuerdo viable en dicho periodo, la compañía podría ser declarada en quiebra.
Antes de llegar a esta declaratoria judicial, Typhoon Offshore ya enfrentaba presiones financieras significativas. La empresa había sufrido el embargo de sus cuentas en el banco BBVA, medida dictada por un juez local de Ciudad del Carmen, Campeche, debido a demandas interpuestas por proveedores que reclamaban pagos pendientes. Entre los acreedores identificados en el contexto de estas disputas se encuentran Off Shore Certification Services, Sky-Mar Services y Orca Servicios.
La situación de insolvencia que motivó el concurso mercantil fue atribuida por la propia empresa a un incumplimiento de pago por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex). A finales de 2025, Typhoon Offshore señaló que la falta de liquidez derivada de estos impagos gubernamentales fue la causa principal que le impidió honrar sus obligaciones con terceros, desencadenando la cadena de embargos y la posterior solicitud de protección legal.
Con la declaratoria emitida por la jueza Ruth Huerta, se abre una etapa crítica para el futuro de la petrolera vinculada al grupo de Salinas Pliego. El conciliador designado tendrá la responsabilidad de mediar entre la empresa y sus diversos acreedores para buscar una solución que evite la liquidación total de los activos, en un escenario donde la dependencia de pagos de la paraestatal sigue siendo un factor determinante en la viabilidad del negocio.
