Por Redacción
Paraíso, 20 de marzo de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abierta una investigación por el incendio registrado en la Refinería Dos Bocas, también conocida como Olmeca, el cual dejó como saldo cinco personas fallecidas. El siniestro, ocurrido el pasado 17 de marzo, ha generado exigencias de transparencia por parte de los familiares de las víctimas, quienes demandan claridad en los procedimientos para evitar irregularidades en la determinación de responsabilidades.
Entre las víctimas identificadas se encuentra Ezequiel Ramírez, cuyo hijo, Luis Ramírez, ha sido vocero de los familiares en la búsqueda de justicia. Aunque se confirmó el fallecimiento de cinco individuos, los nombres completos de las otras cuatro personas no han sido difundidos en la información disponible. Las autoridades analizan actualmente videos de las cámaras de seguridad pertenecientes a la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) para reconstruir la dinámica del accidente.
De acuerdo con los datos recabados, el incendio se propagó desde un vehículo en llamas a través de una carretera que atraviesa dos módulos críticos de la refinería: un área de almacenamiento con tanques esféricos y la zona de refinación. Sin embargo, existe una contradicción relevante entre las versiones oficiales sobre el origen exacto del fuego. Mientras que Petróleos Mexicanos (Pemex) afirma que el incidente comenzó en el “exterior de la refinería Olmeca”, la FGR sostiene que su investigación fue iniciada por un incendio “registrado al interior de una refinería”.
Esta discrepancia en la ubicación inicial del siniestro podría tener implicaciones en las conclusiones finales sobre las causas y responsabilidades. Hasta el momento, no se han divulgado conclusiones concretas ni avances detallados por parte de la FGR o Pemex respecto a la causa exacta de la explosión del vehículo ni la hora precisa en que se registró el evento. La falta de información detallada ha incrementado la presión de los afectados para que las instituciones actúen con celeridad y precisión.
El caso mantiene la atención de los medios de comunicación y de la opinión pública en la región de Paraíso, donde la operación de la refinería es un componente económico central. Las familias de los fallecidos continúan esperando respuestas oficiales que aclaren las circunstancias de la tragedia y garanticen que no se obstruya el acceso a la justicia.
