Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó este martes una reforma constitucional que permitirá la aplicación de la cadena perpetua en el país, una medida impulsada por el gobierno del presidente Nayib Bukele y su partido Nuevas Ideas. La iniciativa, que contó con 59 votos a favor y solo uno en contra, fue presentada con 57 firmas de diputados y marca un giro histórico en la legislación penal salvadoreña, que hasta ahora prohibía expresamente las penas perpetuas. La reforma se enmarca dentro del estado de excepción vigente desde marzo de 2022, como parte de la estrategia de seguridad contra las pandillas.
El proceso legislativo fue rápido y se llevó a cabo sin un estudio o debate público previo, según reportaron diversos medios. El oficialismo, que cuenta con una amplia mayoría en la cámara, impulsó la votación en una sesión plenaria donde el único voto en contra provino de un legislador cuya identidad no fue especificada en las fuentes consultadas. El presidente de la Asamblea, Ernesto Castro, y la diputada Suecy Callejas, de Nuevas Ideas, fueron figuras clave en el proceso.
La reforma constitucional requiere aún una segunda ratificación en una futura sesión plenaria para entrar en vigor definitivamente. De aprobarse, El Salvador se uniría a un reducido grupo de países en América Latina que contemplan la prisión perpetua en sus códigos penales. La iniciativa forma parte de un paquete más amplio de reformas a leyes secundarias relacionadas con la seguridad, aunque los detalles específicos de estas modificaciones no fueron divulgados durante la sesión.
El ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, ha sido uno de los principales promotores de esta medida desde el ejecutivo. La aprobación se da en un contexto donde el gobierno de Bukele ha mantenido por años un estado de excepción, prorrogado continuamente, que ha permitido detenciones masivas y ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos debido a denuncias de arbitrariedades.
La posibilidad de aplicar cadena perpetua rompe con una tradición constitucional en El Salvador y refleja la consolidación del poder político de Nuevas Ideas, que controla 56 de los 60 escaños legislativos. La medida ha generado debate sobre su impacto en el sistema penitenciario ya sobrecargado y sobre su efectividad como herramienta disuasoria frente al crimen organizado.
